Un activo es cualquier bien tangible o intangible que posee un valor para su dueño. Los activos se clasifican comúnmente en dos categorías: activos corrientes y activos no corrientes. Los activos corrientes incluyen efectivo, cuentas por cobrar, inventario y otros bienes fácilmente convertibles en efectivo dentro de un año. Los activos no corrientes, por otro lado, son todos los demás bienes que se mantienen para el uso a largo plazo y que tardarán más de un año en convertirse en efectivo. Esta categoría incluye elementos como maquinaria, edificios, equipo de computación y cualquier otro activo adquirido con el fin de ser utilizado durante varios años.


