El término aleluya proviene del hebreo 'halelu-Yah' y significa literalmente 'alaben a Yahweh'. Es una expresión de alabanza y adoración hacia Dios. Por lo general, se utiliza en las iglesias cristianas para honrar a Dios durante la liturgia, especialmente al final de una oración o cantico. Esta palabra aparece muchas veces en el Antiguo Testamento y también en el Nuevo Testamento. En ambos casos se usa para expresar adoración y gratitud por los dones que Dios ha otorgado a sus hijos.


