Amen es una palabra procedente del idioma hebreo y significa literalmente así sea. Es un término muy utilizado en la religión cristiana, ya que se usa como oración final para pedir a Dios que haga realidad todo lo que se ha dicho anteriormente. La palabra amen también se usa como una expresión de aprobación y asentimiento a algo, para expresar que algo está bien o para confirmar lo dicho.


