El aprendizaje es un proceso evolutivo y complejo por el cual adquirimos conocimientos, habilidades, valores, actitudes o destrezas. Esta adquisición se da como resultado de la interacción entre el individuo y su entorno. El aprendizaje puede ser adquirido a través de la experiencia directa (aprendizaje por descubrimiento) o de forma indirecta (aprendizaje mediante la instrucción).
En términos generales, el aprendizaje no se limita al ámbito educativo sino que abarca todos los ámbitos de la vida. Por ejemplo, en un entorno laboral, el aprendizaje es fundamental para adquirir nuevas habilidades y desarrollar competencias profesionales. En un contexto social, el aprendizaje nos permite comprender mejor a los demás y así establecer relaciones armoniosas. Por último, en el ámbito personal, el aprendizaje nos ayuda a superar nuestros límites y desarrollarnos como personas.


