El Barroco es un estilo artístico que se desarrolló entre los siglos XVI y XVIII en Europa. Se caracterizaba por su exuberancia, grandilocuencia y decoración excesiva. El término proviene del portugués barroco, que se utiliza para describir una perla imperfecta con formas irregulares.
En España, el Barroco fue un periodo de gran creatividad y riqueza artística; sus obras destacaban por su expresividad dramática, simbolismo y colorido vívido. La escultura se caracterizaba por la representación de la tragedia humana a través de figuras contorsionadas, deformes o con cuerpos dislocados. En cuanto a la pintura, esta era muy ornamentada y se centraba en temas religiosos como el nacimiento de Cristo o el Juicio Final.
El Barroco también influyó en la arquitectura española. Los edificios barrocos eran grandiosos y ostentosos; muchos estaban dedicados a culto religioso y tenían extravagantes fachadas e interiores ricamente decorados. El estilo barroco español también se caracterizaba por sus columnas torcidas y capiteles ornamentados, así como por sus techumbres abovedadas o bóvedas de cañón.
Aunque el Barroco tuvo su origen en Italia, España fue una de las principales exponentes del movimiento durante los siglos XVII y XVIII. Su influencia ha llegado hasta nuestros días gracias a la monumentalidad de sus edificios y obras artísticas que todavía hoy nos recuerdan el pasado glorioso de este estilo único e irrepetible.


