La constancia es la cualidad de una persona de ser perseverante en sus metas, de mantenerse fiel a los principios y de no desviarse de su camino. Esta cualidad se manifiesta en el comportamiento diario, a través del trabajo constante y el compromiso con las decisiones tomadas. La constancia implica una actitud positiva hacia la vida, ya que significa que no se rinde frente a los obstáculos. Implica además un gran grado de disciplina y responsabilidad porque supone que una persona se compromete con algo y está dispuesta a cumplirlo hasta el final.


