La dureza es una propiedad física de los materiales que describe la resistencia a la penetración, deformación o fractura. Es una de las principales características para definir la calidad y resistencia de los materiales. La dureza se mide con diversos procedimientos, dependiendo del material y su uso previsto. Los más comunes son el test de dureza Brinell, el test de Vickers y el test Rockwell.
En general, cuanto mayor sea la dureza de un material, significa que será más resistente a la deformación o a la abrasión. Aunque esta resistencia no necesariamente se traduce en un mejor desempeño para ciertas aplicaciones; también se deben tomar en cuenta otros factores como la elasticidad, ductilidad y resistencia al desgaste. Algunos ejemplos de materiales con alta dureza son el acero inoxidable, acero templado, titanio y aluminio forjado.


