La encomienda es una institución de la Edad Media que consistía en el arrendamiento de una persona a otra. Esta persona, llamada encomendado, debía prestar determinados servicios a cambio de los bienes recibidos del dueño, el encomendero. Esta relación era muy común entre los nobles y los campesinos. El señor feudal podía exigir tributos económicos, trabajos forzados o el servicio militar a sus vasallos.
Esta institución fue abolida con la llegada de las nuevas formas de organización social del Antiguo Régimen. Sin embargo, durante siglos fue uno de los principales mecanismos para regular relaciones entre poderosos y súbditos. El sistema de encomiendas fue un factor importante para el desarrollo económico y político en Europa durante la Edad Media.


