Ermitaño es una palabra cuyo significado se relaciona con la vida solitaria. Viene del latín eremita, que se traduce como vivir solo. Se usa para describir a alguien que vive en la soledad y la privación de la compañía humana, generalmente como un medio para alcanzar un objetivo espiritual o religioso. También puede referirse a aquellos que retiran su tiempo y energía del mundo exterior para concentrarse en sus propias actividades internas. Está relacionado con el ascetismo, un concepto religioso donde las personas renuncian a los placeres mundanos para centrarse en el desarrollo de su espiritualidad. Aunque esta práctica es más común entre monjes budistas y otros practicantes religiosos devotos, hay también aquellos que practican el ermitaño sin ser necesariamente religiosos.


