La escoria es una formación de origen volcánico o metalúrgico, formada por la mezcla de minerales fundidos con impurezas tales como metales y silicatos que se solidifican al enfriarse. Estas impurezas son los desechos producidos durante el proceso de refinamiento del mineral, y suelen ser muy resistentes a altas temperaturas. Se caracteriza por ser un material poroso, de color grisáceo y granulado, que presenta diversos tamaños de partículas.
La escoria se utiliza principalmente en la industria metalúrgica para refinar diversos tipos de metales. También se utiliza para fabricar ladrillos y otros productos de construcción resistentes al calor. Además, es empleada como abono orgánico en agricultura y jardinería debido a su contenido en nutrientes como hierro, magnesio, calcio y potasio.


