La inclusión es un proceso a través del cual se garantiza el acceso y la participación igualitarios de todos los individuos, sin discriminaciones por motivos de origen étnico, género, identidad de género, discapacidad, edad, orientación sexual, religión u otras características. Esta inclusión promueve la participación plena y efectiva de las personas en todas las actividades sociales y políticas. La inclusión implica la respuesta a las necesidades individuales dentro de un contexto social que reconozca la diversidad como una fuerza para promover la igualdad, la justicia y el bienestar. La inclusión es clave para construir sociedades más equitativas.


