Lucifer es una figura que proviene del cristianismo, en la que se representa a Satanás como el ángel caído. El nombre Lucifer significa literalmente Portador de Luz. Esta figura aparece principalmente en el Libro del Apocalipsis, donde se refiere a Satanás como un ángel de luz que cae del cielo. En la creencia cristiana, Lucifer fue un ángel poderoso y hermoso, antes de su rebelión contra Dios y su posterior caída. Se lo considera el enemigo de Dios y el líder de todos los ángeles malvados, también conocidos como demonios. A menudo se describe a Lucifer como el príncipe de las tinieblas y el rey del infierno. Además, se ve como un ser seductor e ingenioso que engatusa a las personas para que desobedezcan a Dios y cometan pecados.


