La Monarquía es una de las formas de gobierno más antiguas y extendidas de Occidente. Se caracteriza porque el poder está concentrado en una sola persona, el monarca, que normalmente es hereditario. La monarquía es un sistema político que supone la existencia de un soberano que ostenta el poder supremo dentro del Estado y lo ejerce de forma discrecional. El soberano suele designarse por vía hereditaria, aunque también se puede producir por elección o por imposición forzada.
En el caso de España, la Monarquía fue restaurada con la llegada al trono del rey Juan Carlos I en 1975. Esto supuso el fin de la dictadura franquista y la recuperación de los derechos democráticos para los ciudadanos españoles. Desde entonces, la Monarquía ha sido un elemento importante para la estabilidad política del país, si bien ha tenido algunas crisis en los últimos años debido a los escándalos protagonizados por algunos miembros de la familia real española.


