El término projimo hace referencia a la virtud de la caridad cristiana que se encuentra en el libro del Levítico 19:18. Esta cláusula establece que los ciudadanos deben tratar a los demás como seres humanos, es decir, con respeto y amabilidad. Es considerado como un mandamiento bíblico en el que se pide actuar con amor y compasión por el prójimo. Esta virtud significa que los individuos deben ser solidarios con las personas necesitadas, brindando su ayuda sin importar su raza, religión o condición económica. De esta manera, también se promueve el respeto mutuo entre los seres humanos, generando un ambiente más pacífico y armonioso.


