La palabra raza se emplea para hacer referencia a la herencia biológica o genética de un grupo de personas. Esta herencia puede ser compartida por un determinado grupo de personas que tienen características físicas comunes, como el color de piel, cabello y ojos, así como rasgos psico-sociales y culturales.
En España, el concepto de raza estuvo históricamente vinculado a la ideología racialista, que fue promovida durante el periodo franquista (1939-1975). Durante este régimen, la legislación discriminatoria fue particularmente dura con aquellos ciudadanos considerados racialmente inferiores. Aún hoy en día, el concepto de raza sigue generando controversias en España. La Constitución Española de 1978 se refiere al concepto de raza con un lenguaje ambiguo que puede entenderse tanto como un rechazo explícito a toda forma de discriminación racial como un reconocimiento implícito del concepto mismo.
En general, el uso del término raza para referirse a los grupos humanos es considerado inapropiado desde la perspectiva científica. Los científicos suelen utilizar los términos etnia o pueblo cuando hablan sobre las diversidades humanas. El uso impreciso del término raza para describir diversas etnias puede ser un indicador de racismo implícito y prejuicios sociales.


