La palabra rubrica proviene del latín y significa “firmar, marcar con un signo”. En términos generales, se refiere a un conjunto de criterios establecidos para evaluar un trabajo o texto específico. Estos criterios pueden incluir temas como la ortografía, estructura, contenido y presentación. A partir de allí, el docente o el evaluador asignan una calificación a cada aspecto evaluado. Al final, las calificaciones individuales se suman para obtener la nota final del trabajo.
Las rubricas son herramientas útiles para los maestros ya que les permiten ser objetivos al calificar los trabajos de sus alumnos. Esto significa que todos los estudiantes reciben la misma cantidad de puntaje por los mismos criterios específicos. Además, el uso de rubricas permite que los estudiantes entiendan mejor lo que se espera de ellos al realizar un trabajo determinado y les brinda la oportunidad de ver dónde podrían mejorar en su próxima tarea.


