El término siervo hace referencia a aquella persona que se encuentra a disposición de otra para realizar cualquier tipo de trabajo. Esta definición puede ser tanto física como intelectual y, en muchos casos, el siervo no recibe un salario por su trabajo.
Un siervo puede ser una persona que está al servicio de un superior, como el caso de los súbditos que servían a los reyes en la antigüedad. En este sentido, el siervo tenía la obligación de cumplir con todas las órdenes del señor sin cuestionarlas.
En la actualidad, el concepto de siervo se ha vuelto más ambiguo. Es decir, existen diversos tipos de personas que ejercen la función de servir sin recibir un salario directo: los voluntarios, los empleados domésticos o los empleados que trabajan en condiciones precarias. No obstante, estas personas no son consideradas legalmente como siervos ya que no existen contratos formales entre ellas y sus superiores.


