La navaja fue inventada en Navarra, España, durante el siglo XV. Su origen se debe a un artesano español llamado Juan de Arcos, que trabajaba en la ciudad de Navarra. La navaja se hizo famosa cuando los militares españoles la llevaron consigo a las Indias Occidentales para abrir sus comidas y defenderse de los peligros del desierto. Desde entonces, la navaja se ha convertido en un ícono de la cultura española y en un símbolo del orgullo nacional. Aunque hay muchos diseños diferentes, todas comparten características similares que hacen que sean fácilmente identificables: tienen un mango resistente al agua y una hoja curva y afilada.


