La conjuntivitis es una inflamación de la membrana mucosa que recubre el ojo y puede ser causada por virus, bacterias u otras alergias. Afortunadamente, hay varios remedios caseros simples que pueden ayudar a tratar la conjuntivitis.
Agua tibia: El uso de compresas de agua tibia limpia y estéril en los ojos puede ayudar a aliviar la irritación, ya que reduce el enrojecimiento y el picor.
Hielo: Poner hielo directamente sobre los párpados también puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar los síntomas de conjuntivitis. Puedes envolver cubitos de hielo en un paño limpio antes de colocarlos sobre los ojos.
Ungüento para los ojos: Los ungüentos para los ojos con antibióticos pueden ayudar a tratar la inflamación y reducir la irritación asociada con la conjuntivitis. Estas preparaciones se deben usar bajo prescripción médica.
Aceite de árbol de té: El aceite de árbol de té es un antibacteriano natural con propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a combatir la conjuntivitis bacteriana. Sumerge un algodón en aceite de árbol de té diluido con agua destilada y colócalo suavemente sobre tu ojo durante algunos minutos al día hasta que los síntomas desaparezcan.
Consejo general: Si sufre síntomas persistentes, visite a su médico para obtener un diagnóstico preciso y tratamiento adecuado. Además, lave sus manos frecuentemente con agua y jabón para reducir el riesgo de contagiarse u otros miembros de la familia.


