La burocracia es un sistema administrativo basado en la división del trabajo, con una jerarquía de autoridad clara y reglas rigurosas. Está destinado a asegurar que los procesos estén bien organizados y sean eficientes. La burocracia se caracteriza por su formalidad, procedimientos estrictos, documentación escrita y un alto grado de especialización. Se utiliza para gestionar grandes volúmenes de trabajo y mantener la calidad del mismo.
En España, la burocracia se ha convertido en una herramienta fundamental para el funcionamiento de la administración pública. Está presente en todos los ámbitos, desde la tramitación de expedientes hasta el desarrollo de políticas públicas. Se utilizan diferentes mecanismos como normativas, registros o informes para garantizar el cumplimiento de los procedimientos administrativos y la transparencia en las decisiones tomadas por las instituciones públicas.


