Los cólicos son uno de los problemas más comunes que afectan a recién nacidos y lactantes. Se caracterizan por episodios recurrentes de llanto intenso, con una duración de alrededor de 3 horas, que pueden ser muy dolorosos para el bebé. Estos episodios suelen presentarse en la tarde o en la noche y generalmente se producen entre las semanas 2 y 4 después del nacimiento. Los cólicos se deben a la dificultad para digerir los alimentos y se sabe que son causados por una combinación de factores como desarrollo intestinal inmaduro, sensibilidad a la leche materna o fórmula láctea, gas intestinal excesivo o inestabilidad emocional. Aunque los cólicos no son peligrosos, pueden ser muy incómodos para el bebé y provocar mucho estrés en los padres. Afortunadamente, hay muchas maneras eficaces de aliviar el dolor causado por esta condición. Estas incluyen masajes suaves, cambios en la dieta materna, tratamiento homeopático y medicamentos recetados específicamente para tratar los cólicos.


