El adjetivo concreto se refiere a aquello que es tangible, real y palpable. Se utiliza para describir algo que es físico y material, que puede ser visto, tocado o sentido. El término también se usa para referirse a una cosa o idea que tiene forma definida. Por ejemplo, una estatua representa algo concreto, al igual que un concepto como la justicia. Esta palabra se deriva del latín concrētus, que significa “endurecido”.


