Un ecosistema es un sistema formado por la interacción entre organismos vivos y su medio ambiente físico. Está compuesto por una comunidad de organismos, el suelo, la atmósfera, los nutrientes, el agua y la energía. Un ecosistema se caracteriza porque todos sus componentes interactúan entre ellos. Los elementos se relacionan entre sí para lograr un equilibrio dinámico en el que ninguna parte del sistema domina al resto. El ecosistema mantiene un estado de homeostasis (equilibrio) a través de la interacción de sus partes.
Los ecosistemas son importantes para la supervivencia humana debido a que ofrecen servicios como el suministro de alimento, agua potable y oxígeno, así como también sirven como hábitat para numerosas especies animales y vegetales. Además, los ecosistemas están involucrados en los ciclos naturales como el ciclo del nitrógeno, ciclo del carbono y ciclo del agua. La destrucción de los ecosistemas puede tener consecuencias catastróficas para la biodiversidad y los recursos naturales.


