La eficacia es la medida de la aptitud de una persona o un sistema para lograr los objetivos esperados. Se trata de la capacidad para cumplir las tareas deseadas con el menor costo posible en cuanto a recursos, tiempo y esfuerzo. Esta cualidad se puede aplicar tanto al trabajo individual como colectivo, por lo que se estudia desde la economía y la administración.
En general, la eficacia va ligada al concepto de eficiencia, que se refiere a la relación entre los resultados obtenidos y los recursos utilizados para producirlos. A mayor eficiencia, mayor será su eficacia. Los principales elementos que se evalúan son:
- El uso adecuado de los recursos: hay que asegurarse de que todos los materiales se empleen correctamente para conseguir el objetivo propuesto.
- La eliminación del desperdicio: reducir el gasto innecesario de energía, tiempo y dinero para optimizar el proceso.
- La búsqueda de nuevas formas de hacer las cosas: hay que estar abierto a nuevas ideas y métodos innovadores para mejorar la productividad.
- La colaboración entre personas: fomentar el trabajo en equipo para maximizar los resultados.
A través del cumplimiento y mejora constante de estas características podemos afirmar que una persona o sistema es eficaz.


