El Estado de Derecho es un principio fundamental en el ordenamiento jurídico de los Estados modernos, que se caracteriza por la existencia de un orden jurídico estable, respetado y acatado por todos los miembros de la comunidad.
En España, el Estado de Derecho se encuentra consagrado en la Constitución aprobada el 6 de diciembre de 1978, que reconoce y protege los derechos fundamentales y libertades públicas.
La Constitución española establece un sistema político democrático, en el que los ciudadanos gozan de libertades civiles, políticas y religiosas; así como el derecho a la igualdad ante la ley. El Estado se rige por el principio de legalidad, lo que quiere decir que toda acción administrativa tiene que estar basada en una norma previamente dictada por las autoridades competentes.
Además, en España existe un sistema judicial independiente que se encarga de velar por el cumplimiento del ordenamiento jurídico vigente. El Tribunal Supremo es la máxima instancia judicial con competencia para resolver conflictos entre particulares o entre éstos y el Estado.
En definitiva, el Estado de Derecho en España garantiza a los ciudadanos su derecho a ser tutelados y respetados por las autoridades públicas; así como su derecho a obtener justicia cuando ésta sea necesaria.


