La integridad es un concepto moral que se refiere a la honestidad y rectitud de carácter, y a la sinceridad y el respeto por los demás. Implica un compromiso con los principios éticos y morales, así como el respeto a uno mismo y al resto de las personas. Significa actuar con honestidad, ser consecuente con lo que se dice o hace, reconocer errores sin tratar de justificarlos o encubrirlos, y tener el valor de asumir las consecuencias de nuestros actos. La integridad es una virtud importante para la vida individual y social, ya que promueve la confianza entre las personas y contribuye al mantenimiento del orden moral.


