El perjuicio es un daño, pérdida o menoscabo que se sufre en relación con un derecho, intereses legítimos o bienes de cualquier naturaleza. Esta palabra proviene del latín damnum (daño) y judicium (sentencia).
El perjuicio se puede materializar a través de la violación de los derechos fundamentales de una persona, económicamente hablando, por el incumplimiento de un contrato estipulado por las partes. También se refiere al detrimento que sufre una persona respecto a sus intereses legítimos, como consecuencia de actos u omisiones realizadas por terceras personas.
En términos legales, el concepto de perjuicio comprende tanto los daños emergentes como los lucros cesantes. Los primeros son aquellos que suponen un desembolso monetario para restaurar la situación anterior; mientras que los segundos se refieren a las ganancias que hubiera podido obtener el lesionado con normalidad si no se hubiera producido la lesión.


