Ser persona significa ser un ser consciente, único e irrepetible con cualidades tales como la capacidad de sentir emociones, pensar racionalmente, actuar moralmente y relacionarse con otros. Ser persona implica tener una identidad propia y una responsabilidad frente a los demás y al entorno. Además, es importante reconocerse como parte de un todo mayor, que incluye a la familia, la comunidad y la sociedad en general. Ser persona supone también desarrollar habilidades para vivir en armonía con los demás. Estas habilidades se basan en el respeto por los derechos humanos fundamentales, así como en el compromiso de contribuir al bienestar de todos.


