La grapadora fue inventada por la empresa estadounidense E.H. Hotchkiss en 1866. Originalmente llamada una máquina de grapas, esta innovación permitió a los usuarios pegar o sujetar papeles con mucha más facilidad que con otros métodos previamente disponibles. La grapadora Hotchkiss fue un éxito instantáneo, y la compañía continuó mejorando el diseño a través de los años. Hoy en día, las grapadoras se utilizan ampliamente en todo el mundo para sujetar, unir y ordenar documentos y otros materiales.


