El queso se inventó hace miles de años, antes de la escritura. No hay una sola respuesta correcta a quién inventó el queso, ya que existen muchas teorías sobre su origen. Se cree que los antiguos pastores nómadas de Asia Central tuvieron un papel importante en la invención del queso. Estos pastores guardaban sus rebaños de cabras y ovejas, y algunas veces transportaban la leche en recipientes hechos con pieles animales para conservarlos durante largas jornadas. La mezcla de la leche se volvió ácida por el calor del sol, lo que causaba que la leche se separara en sólidos y líquidos. Los sólidos eran el queso, mientras que el líquido era la manteca o el yogur. Esta fue probablemente una de las primeras formas de producción comercial del queso.


