La pólvora fue inventada en China durante el siglo IX. Se cree que fue inventada accidentalmente por alquimistas chinos cuando mezclaron nitratos de sal, azufre y carbón vegetal. Esta mezcla produjo un polvo fino y áspero, conocido como 'pólvora', que era altamente inflamable y producía un gran desprendimiento de calor y energía al ser quemado. Los chinos fueron los primeros en descubrir cómo utilizar la pólvora para propósitos militares, donde se utilizaba para proyectar proyectiles a largas distancias con gran fuerza. La técnica se extendió rápidamente a otros países, incluidos Japón e Inglaterra, donde se usaron para fabricar armas de fuego modernas. La pólvora se ha utilizado desde entonces para fines militares y civiles, como fuegos artificiales, paracaidismo y recreativos.


