El primer submarino fue inventado en 1620 por Cornelis Jacobszoon Drebbel, un inventor holandés patrocinado por el rey Jacobo I de Inglaterra. El submarino de Drebbel era un bote recubierto con tablones y cubiertas de cueros, armado con remos y dotado de un sistema de contrapeso que permitía sumergirse y ascender. Fue construido para navegar en el Támesis, pero también pudo navegar por su cuenta debajo del agua. El submarino fue visto como una mera curiosidad durante algunos siglos, hasta que fue reinventado a principios del siglo XIX. El primer uso militar del submarino se produjo durante la Guerra Civil estadounidense. Los submarinos creados por los Confederados eran rudimentarios, pero causaron un gran impacto en la guerra al torpedear buques militares y mercantes Unionistas. Los primeros experimentos modernos con el diseño de los submarinos se realizaron a principios del siglo XX, dando lugar a la creación de varias clases diferentes de barcos sumergibles con distintas características y propósitos militares durante dos guerras mundiales.


