El termómetro fue inventado en 1592 por Galileo Galilei. Fue el primer científico en utilizar una escala de temperatura para medir la temperatura. Su diseño consistía en un tubo de vidrio largo con un poco de agua dentro. El extremo abierto del tubo estaba expuesto al aire, mientras que el extremo cerrado se sumergía en un frasco lleno de agua. Al calentarse el aire, el nivel del agua dentro del tubo subía y bajaba, permitiendo a Galileo medir los cambios de temperatura. Esta fue la primera vez que se usó un dispositivo para medir la temperatura de forma confiable.


