La fregona fue inventada en 1936 por el empresario español Vicente Cabedo, quien estaba buscando una forma de limpiar más rápido y eficazmente los suelos. El objetivo era crear un utensilio que no solo permitiese recoger la suciedad, sino que también permitiera absorber líquidos del suelo.
Su invento se llamó "fregona" y consistía en un palo con un trapo enrollado en la parte inferior. El trapo estaba hecho de algodón y algodón reutilizable para que pudiera absorber bien los líquidos. El extremo superior del palo contenía un mango para permitir un mejor agarre. Cabedo patentó el dispositivo con el fin de evitar que otros lo copiaran.
Hoy en día la fregona es un elemento imprescindible para la limpieza en casi todos los hogares y oficinas del mundo. Su diseño ha cambiado poco desde su invención hace más de 80 años, aunque ahora se fabrican con distintos materiales, como microfibra o celulosa, para mejorar la capacidad de absorción y durabilidad.


