La invención del cero es uno de los grandes logros de la matemática. El cero fue inventado por primera vez en el siglo VI a.C. por los babilonios, quienes lo utilizaron para contar y medir cosas. Fue más tarde adoptado por los griegos y luego por los indios, quienes lo usaron para desarrollar la notación decimal. Actualmente, el cero es una parte integral de casi todos los sistemas numéricos modernos y ha revolucionado la forma en que pensamos acerca de las matemáticas. El cero es un concepto abstracto que no se puede ver ni tocar, pero es tan importante para la aritmética que muchos lo consideran como un número real.


