La primera lavadora automática fue inventada en 1937 por el estadounidense Alva J. Fisher, de la empresa Maytag. Esta máquina revolucionaria utilizaba un dispositivo de agitación mecánico para remover la suciedad de la ropa, obviando la necesidad de usar jabón líquido y agua caliente para realizar el mismo proceso. La máquina también incluía un tambor giratorio con aspas que permitían una mejor limpieza al permitir el flujo de aire a través de la ropa. La primera lavadora se llamó "Bendix Home Laundry", y fue comercializada por primera vez en 1938. A diferencia de las lavadoras modernas, eran grandes y voluminosas, y se vendían por un precio elevado. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que otras empresas comenzaran a fabricar sus propias versiones. Hoy en día, hay cientos de fabricantes que producen lavadoras con muchas características adicionales para satisfacer las necesidades específicas del consumidor.


