La primera bomba de calor fue inventada por el alemán Ernst Werner von Siemens en 1859. Siemens desarrolló una bomba de calor para uso doméstico, que se conectaba a la salida de un horno de leña y absorbe el calor del horno para calentar agua. Esta fue la primera bomba de calor comercialmente exitosa, que luego se mejoró y refinó hasta nuestros días. También contribuyeron Charles Parsons, Gustav Dahlbäck y otros inventores. La tecnología moderna hace uso de compresores eléctricos para mover el calor entre dos fuentes, lo que permite un mayor control sobre la temperatura.


