La bombilla fue inventada por el inventor estadounidense Thomas Alva Edison en 1879. Edison desarrolló la primera bombilla de filamento de carbono comercialmente viable, una bombilla que producía una luz brillante y duradera. La bombilla se basaba en la investigación realizada por Humphry Davy y Joseph Swan, quienes habían inventado las primeras formas prácticas de iluminación eléctrica. Aunque Davy y Swan tuvieron éxito en producir luces eléctricas, su tecnología tenía algunos inconvenientes. Las luces eran muy costosas para producir y tenían una vida útil muy corta.
Edison mejoró esta tecnología con su invento original de la bombilla incandescente. El filamento de carbono usado por Edison era mucho más barato que los filamentos utilizados por Davy y Swan; también tenía una vida útil mucho mayor. Estos avances permitieron a Edison producir una bombilla económica y confiable que podría ser suministrada a gran escala a hogares y negocios.


