La brújula magnética fue inventada por el chino Zhang Heng, un científico y astrónomo del siglo II. Esta invención fue hecha para detectar la dirección de los cuatro puntos cardinales y así navegar con éxito en mares desconocidos. La brújula magnética consiste en una aguja metálica suspendida en un recipiente lleno de líquido, que se orienta hacia el norte gracias a la fuerza magnética de la Tierra.
El inventor Zhang Heng descubrió también el principio de la propulsión por viento, mejorando las embarcaciones marítimas. También fue pionero en el estudio de los terremotos y cometas, e inventó un sistema de alarma para detectar temblores. Su trabajo contribuyó al desarrollo de la cartografía y la navegación marina durante muchos siglos hasta el presente.


