La rueda se inventó hace aproximadamente 6.000 años en Mesopotamia, una región de Asia occidental que ahora comprende partes de Irak, Siria y Turquía. La primera evidencia arqueológica conocida de la utilización de la rueda es un modelo rudimentario hecho de ladrillos secados al sol encontradas en el sitio arqueológico Tell Brak, cerca del río Eufrates en Siria.
Los primeros usos documentados de la rueda fueron para los carros tirados por caballos, probablemente desarrollados por los sumerios hacia el 3500 aC. La rueda también fue usada para construir molinos de agua y otros dispositivos mecánicos.
En el siglo XVIII, James Watt desarrolló un motor rotativo para una máquina de vapor, lo que le permitió crear la primera máquina moderna y dar origen a la revolución industrial. Esto resultó en el desarrollo masivo de diversas formas de transporte basadas en la rueda. Hoy en día, la mayoría de los vehículos modernos funcionan gracias a la potencia generada por un motor rotativo montado sobre un eje conectado a las ruedas.


